“Tintinean bajo el cristal urbano
Estrellas sobre mares de asfalto:
Miradas incendia su rugir callado
Y arden prados...
En la noche densa, enajenados,
Los extraños se vuelven amantes
Por murmullos de acero hipnotizados.
Es Agosto,
Es Madrid sofocante...
El romántico ávido
Precipita el instante:
¿Filósofo o diletante?
Baraja con sumo primor
En juego botín carísimo
Sus cartas apura levísimo
Y se hace fuego el candor.
El prado...
¡...el prado impávido!
Galvanizado el broche,
Los da(r)dos caen ingrávidos...
¡Arde prado, cual Roma
Bajo la ebria lira del Nerón!
Que mojados en angostura
Todo el amar/gor es dulzura,
Locura del trovador”
“¡Ay si matarme tu quisieras..!
¡Oh, si morirme yo pudiera..!
En el sublime esférico esplendor
De tus jardines gemelos de verdor.
En el terrible incendio cinegético
De tus ígneas pieles níveas;
En el sutil batir magnético
De tus pestañas Orquídeas.
¡Oh, si alcanzarte yo pudiera..!
¡Ay, si mirarme tú quisieras..!
Con tus pómulos altivos
de fina loza;
Con tus opacos motivos
fatal moza,
Derrocas imperios
Mientras, sonriendo,
Marchitas rosas.”
“VEN...
Con tus mudas maneras de gata
Entre lunares de luz y plata
Y tus divinas galas bajo la piel....
Con tus dudas de negro incierto
(Saetas de azúcar y miel
Que hieren mi flanco abierto).
¿OYES...?
Arrulla la brisa con versos céfiros
La promesa cálida de tus ojos fósforos
Esmeraldas, surcan raudos, intrépidos
Entreabiertos cual antorchas sobre el Bósforo.
¿SIENTES
Al inquilino inquietante
Que la sangre me crepita?
De galopar trepidante
Huesuda cárcel habita.
Él quiere bordarte diamantes
En el oscuro tapiz de la nada
Y soñar con tus besos de Hada
Y morir y vivir ese instante.
LÁZARO, VEN FUERA
Mi diosa, mi mesías, sacerdotisa suma:
El incendio de tus labios vidas roba
De la tumba que tus besos trocan cuna.
Y en las turquesas cenizas de la aurora
Tras mariposas en rímel remojadas
Refulgen los rescoldos del mañana.”
'…en el sublime, esférico esplendor de tus jardines gemelos de verdor'.
‘Él quiere bordarte diamantes en el oscuro tapiz de la nada”